jueves, 10 de noviembre de 2016

Introducción al Psicoanálisis

Introducción al Psicoanálisis
(presentado en el IX congreso de estudiantes de psicología, Universidad de La Habana)


Ciencia, Objeto y Método, Epistemología, Paradigma.
Reflexiones en torno al síntoma y a la angustia en la clínica actual


Prof. Eduardo Mendez

Esta ponencia, “Introducción al Psicoanálisis”, es un primer esbozo, su objetivo es establecer alguna relación entre el Psicoanálisis, la Psicología, la Psiquiatría y la Medicina. Así como también construir a modo de introducción, un soporte teórico, de consulta, de ayuda, que sirva a los alumnos estudiantes del segundo año de la carrera de Psicología, abordar y hacer sus primeras intelecciones en el campo del psicoanálisis, ya que la obra de Freud exige paciencia y pasión a sus lectores, y por supuesto un deseo decidido para su abordaje.
Se impone comenzar por un glosario de palabras, que hacen a un discurso, que necesariamente el estudiante tiene que conocer, su significado, es decir su uso, para familiarizarse con él, todo discurso tiene consecuencias en cada sujeto.   
Una teoría que tenga pretensiones de constituir un absoluto, que lo diga todo, es producto de la especulación y el psicoanálisis no es hijo de la especulación, sino, producto de una experiencia vinculada a la clínica, en tanto, está es: la clínica del uno por uno, ya que cada sujeto es único e irrepetible y portador de una historia que lo determina.
La idea es entonces delimitar un campo, establecer coordenadas, delimitar un contexto, proponer un objeto, un método y conceptualizarlo.
Vamos  a partir de algunos interrogantes:

¿Qué es la epistemología?
En términos amplios es posible afirmar que: la epistemología es el estudio del conocimiento de la ciencia, del conocimiento científico. Partiendo de la etimología[1] la epistemología participa en cualquier concepto que implique descomponer en sus unidades mínimas el componente semántico de las palabras, lo que supone desmenuzar cada concepto, justipreciar cada término, es en ese sentido como entendemos a la epistemología
como el estudio o tratado de un saber científico, que se construye a partir de un proceso. Un saber que se yergue sobre sí mismo para abordar la problemática del objeto, “a tratar”,   “a estudiar”, “científicamente”.
Psicoanálisis y Medicina, dos discursos, dos realidades y dos prácticas.
Psicoanálisis y Psiquiatría, dos discursos, dos realidades y dos prácticas.
Psicoanálisis y Psicología, dos discursos, dos realidades y dos prácticas.

¿Qué es un Paradigma?
La noción de paradigma refiere el  modelo del que se nutre la ciencia en un determinado momento. En el caso del psicoanálisis hay un pasaje fundamental, una ruptura epistemológica fundamental, el pasaje de un paradigma, de un modelo ---donde la conciencia es todo lo psíquico--- o como dice Freud ---“La conciencia no es la esencia de lo Psíquico”--- al desidero freudiano, al sujeto de deseo, donde ya la conciencia y el yo no es todo lo psíquico, un pasaje a la noción de saber que constituye un saber paradójico, el sujeto no sabe que sabe, en definitiva la noción del saber y del deseo inconsciente.
En el modelo de la medicina, el saber esta de lado del médico.
En el modelo que inaugura Freud, el saber está del lado del paciente.
¿Qué significa esto?
Ante todo denota el camino que abre y que inaugura Freud hacia el sujeto dividido y lluego, constituye como dijimos una ruptura epistemológica fundamental en el marco del saber científico y de la época.
El correlato de ese sujeto es un sujeto que “no sabe que sabe”, es decir, el paciente viene con una formulación, una queja y en ese discurso reside el saber, hay un saber en algún lado, lo que hace el psicoanalista es simplemente escuchar, y a partir de sus intervenciones relanzar las asociaciones del paciente para poder llevar a cabo la dirección de la cura.
El punto central es tener presente la epistemología, la noción de paradigma, la noción de sujeto, es decir, como se conceptualiza al sujeto en este paradigma, en este caso para el psicoanálisis y, por otro lado,  cómo piensa y conceptualiza al sujeto tanto, la psiquiatría, la medicina y la psicología,  tiene que haber una lógica interna, por así decir, entre el sujeto que propone cada disciplina, cada saber y, el marco teórico que lo sostiene, y lo conceptualiza, y la psicopatología o la técnica (que dicho sea de paso no es lo mismo) que interviene sobre ese sujeto en la clínica.
El psicoanálisis es un campo que se erige a expensas de un contexto científico experimental, de laboratorio como era la ciencia de la época, a la luz del sujeto cartesiano, se opone el sujeto escindido del psicoanálisis. Ese sujeto “no todo” inaugura una praxis, establece coordenadas que van de la clínica, pasa por la conceptualización, la interrogación permanente, y vuelve a la clínica. Este sujeto nace como correlato esencial de la época, a partir de esa permanente interrogación de Freud acerca del padecimiento y el dolor del hombre.
Si no es la preocupación por una verdad la que guía a Freud en sus investigaciones es, por lo menos, la preocupación por una coherencia en su obra tal como se verifica en el elenco de términos que constituye su discurso: tenemos indicios, partimos de supuestos, conjeturamos, admitimos, creemos, etc.  Partir de supuestos, no es en un todo partir de hipótesis. En Freud estos términos son de una frecuencia significativa. Solo el “reconocimiento” de lo inconsciente basta en si para motivarlo.
Freud señala que el trabajo de investigación no consiste en saber en qué medida se vincula con tal o cual sistema filosófico. Sino en esforzarse por describir, explicar e interpretar los hechos de la observación cotidiana, la clínica, porque fue gracias a ella a partir de la cual llegó a construir el psicoanálisis, con sus cinco grandes historiales.
El hombre de los Lobos; (El ruso)
El hombre de las Ratas; 
El caso Schreber; 
El pequeño Hans; (Juanito) 
Y el caso Dora.

“Si  hay que ser paciente en la cura, también hay que serlo en la elaboración de la teoría”, en la elaboración de estos historiales está todo el psicoanálisis, es desde ahí que engendra casi todos los conceptos que hacen al edificio del psicoanálisis”. Es desde ahí que se inaugura el nacimiento de una nueva clínica. Cuyo método, a diferencia del resto es un método de investigación y de abordaje en la práctica.
Y, ¿Qué es una teoría?
Es un intento de: “describir”, "comprender", "clasificar", "interpretar", "tratar"
--- Tratar valga aquí una aclaración: ¿Cómo un científico trata con sus palabras un determinado objeto?--- una determinada práctica, la teoría no tiene consistencia sin la práctica. 
Asimismo es abordar una determinada realidad, un determinado objeto de estudio con el objetivo de incluirlo en un determinado campo de saber o campo científico y estar dispuesto a que se presenten otras ocasiones de investigación. Estar dispuesto a abandonar lo que se sostuvo, con tanto ímpetu cuando parece no conducir a nada nuevo. 
Únicamente esos creyentes, que piden a la ciencia que ocupe el lugar del catecismo que han abandonado, se malquistaran, se ufanaran, con el investigador por prolongar y/o hasta transformar sus opiniones, en estos renglones está el espíritu científico de Freud. Casi un positivismo Freudiano.

Dice Freud: “Yo no partía de experimentos de laboratorio sino de experiencias terapéuticas”

Es en ese sentido que se produce una ruptura epistemológica y un cambio en el paradigma, un modelo que está al lado del dogma, del cual la ciencia, en este caso, que tiene que ver con el psicoanálisis, como dije, se nutren.
Freud subvierte fundamentalmente la noción de sujeto, el psicoanálisis es una respuesta al sujeto Cartesiano. Los cambios fundamentales que provoco Freud en la ciencia tiene que ver con esto, con una ruptura epistemológica, un movimiento en el paradigma de la época, se impone recordar que esta época era victoriana por excelencia, con todos los avatares que eso implica, en la que Freud construyo y hizo surgir a la manera de un gran diario de viaje, su obra, la que nos tiene aun hoy interrogados, momento histórico donde predominaba la ciencia experimental donde la psicología era llevada “toda” al laboratorio.
Su formación médica hizo que Freud quisiese casi en forma permanente positivizar su causa, no lo logro, por las características del objeto mismo en cuestión, dado que siempre hay un resto de ese objeto que no es empirizable, en ese sentido ser médico le jugó una mala pasada, más de una vez quiso hundir la pelotita en el agua.

Cito un párrafo de Freud: que está en el tomo  XV:

Y bien Sras. Sres.
No los he reunido aquí para tenerlos engañados o disimularles algo. Sin duda he enunciado unas conferencias elementales de introducción al psicoanálisis, pero con ello no me propuse una exposición destinada a presentarles una argumentación tersa que ocultara cuidadosamente todas las dificultades, llenara las lagunas, retocara las dudas para que ustedes pudieran creer, con ánimo tranquilo, que habían  aprendido algo nuevo.
No, justamente porque son ustedes principiantes quise mostrarles nuestra ciencia tal como es, con sus escabrosidades y asperezas, con sus requerimientos y reparos.
Yo sé, en efecto, que en ninguna ciencia  las cosas son de otro modo. También  se que la enseñanza suele empeñarse en ocultar al principio a los alumnos estas dificultades e imperfecciones. Pero eso no sirve en el psicoanálisis. Por consiguiente, yo adopte de hecho dos premisas, una dentro de la otra, y aquel a quien todo le parezca demasiado trabajoso e incierto, o este habituado a certidumbres mayores y deducciones más elegantes, no necesita seguir acompañándonos. Aunque opino que deberá dejar en paz en general los problemas psicológicos, pues temo que no encuentre transitables aquí esos caminos exactos y seguros que está dispuesto a recorrer. Además es ocioso que una ciencia que tiene algo para ofrecer ande requiriendo audiencia y partidarios. Son sus resultados los que tienen que hacerla acreedora  al beneplácito, y puede aguardar hasta que ellos impongan atención.
S. Freud, Obras completas, Conferencia de introducción al psicoanálisis 6, Premisas y técnicas de la interpretación, Tomo XV, p. 92-93, Amorrortu editores                                                               

Y en concordancia con ésto último, citando a Lacan dice:
No hay ciencia del hombre por que el hombre de ciencia no existe, sino únicamente su sujeto. J. Lacan Escritos II “La ciencia y la verdad” pág. 838 Siglo XXI Ediciones.

El hombre de ciencia está también escindido, es también gobernado por esa otra escena que inaugura el campo freudiano, el hombre de ciencia queda también descentrado, precisamente porque a partir del descubrimiento Freudiano toda relación del hombre consigo mismo cambia de estatuto, de perspectiva. El hombre ya no es, ni hace, lo que quiere, sino lo que puede. El hombre y las contingencias.
Ninguna especie de verdad, que en sí es la causa en Freud, es observable bajo la forma de un saber generalizable y siempre verdadero. Ninguna verdad es totalizante e integradora.

Freud en 1886 viaja a París para trabajar con Charcot en la Salpetriere, se sintió muy atraído por el modo de trabajar, en la clínica, de entenderla, de Charcot, primero y luego por Breuer y Janet, médicos psiquiatras que se preguntaban, “de alguna manera” por la causa, la clínica misma los conducía a eso en la época de la histeria, época prepsicoanalítica, los pacientes tenían parálisis, hemianestesias, cegueras nerviosas, tos nerviosa, y no había ningún compromiso biológico, orgánico, fisiológico, entonces necesariamente había que preguntarse por las causas. Por los factores psicológicos.
La histeria inflige las leyes de la ciencia médica, las neurosis y la histeria no se libran del pasado y por el descuidan la realidad efectiva y el presente. Se pensaba que estos pacientes tenían esos síntomas por cuestiones hereditarias etc. La histeria es la puerta de entrada para Freud al psicoanálisis.

"El psicoanálisis es una notable combinación, pues comprende no solo un método de investigación de las neurosis sino también un método de tratamiento basado en la etiología así descubierta.” El psicoanálisis se inicio con investigaciones sobre la histeria, pero en el transcurso de los años se ha extendido mucho más allá de ese campo de trabajo. Sus comienzos fueron los estudios sobre la histeria (1895) de los que Breuer y yo fuimos autores. Ellos seguían las huellas de la obra de Charcot sobre la histeria traumática. El psicoanálisis se encontró pronto en aguda oposición con las concepciones de Janet debido a que:
a) se negaba a reconducir a la Histeria a una mera degeneración hereditaria y congénita.
b) ofrecía, en vez de una mera descripción, una explicación dinámica basada en la interacción de las fuerzas anímicas. Y
c) atribuía el origen de la disociación anímica no a una falla de la síntesis Psíquica, resultante de una afección congénita, sino a un especial proceso anímico conocido como represión. (Verdrangung).
Según nuestra concepción, las perspectivas terapéuticas residen en la posibilidad de eliminar esa represión, de modo de permitir que una parte del material anímico inconsciente se vuelva consciente. Despojándolo así de su poder patógeno (S. Freud, 1913).


Hay que aclarar que el término represión va a ser conceptualizado en (1915), en el texto La represión, que corresponde a la concepción dinámica de lo Inconsciente, es un concepto que está anticipado en la obra de Freud bajo el nombre de “Defensa” más precisamente el mecanismo psíquico de la defensa.

Continúa Freud:
Además, se comprobó que es válido, en general, para todas las neurosis que los síntomas patológicos son realmente los productos finales de los conflictos que llevaron a cabo la represión y a la escisión anímica. Los síntomas son generados por diferentes mecanismos.
      a) Como formaciones que sustituyen a las fuerzas reprimidas, o bien
      b) como compromisos entre las fuerzas reprimidas y represoras o bien
      c)  como formaciones reactivas y resguardo contra las fuerzas reprimidas.
       S. Freud “Sobre psicoanálisis” T. XII pág. 212 Amorrortu Editores.

El psicoanálisis llego a la conclusión de que esos conflictos siempre se producen entre las pulsiones sexuales y los deseos (wunsch) e inclinaciones del resto del Yo.
S. Freud “Sobre Psicoanálisis” T. XII pág. 211-213 Amorrortu Editores

Freud propone como respuesta a la medicina de la época, a Charcot, a Breuer y Janet la histeria de defensa y como referentes clínicos algunos casos de histeria de la época: Elizabeth Von R, Miss Lucy, el caso Ema,  Katherina. Ana O. (paciente de Breuer), el caso Dora. etc.  Mientras que Charcot consideraba a la histeria como un gran trauma, Breuer planteaba la histeria hipnoide, en cambio Freud lo caracteriza como la histeria de defensa, como dijimos se refiera al mecanismo Psíquico. Sostiene que éstas pacientes gozaban de salud psíquica, hasta que una representación penosa, hiperintensa, aparecía en el yo, en la conciencia que era inconciliable con éste. A esto Freud lo llamo conflicto psíquico de inconciabilidad, un conflicto entre el yo-moral de las pacientes y una representación inconciliable, que remitía a una problemática sexual, a una moción de deseo sexual. Es decir a las pasiones, un conflicto entre el yo y la sexualidad.
Ejemplo:
La representación inconciliable en Elizabeth era “su amor por el cuñado”  un recuerdo hiperintenso, que mueve lo más íntimo de su ser, y que su yo no soporta, es a partir de ahí una mujer deseante, más allá de su voluntad, y su moral, el yo “desaloja (esfuerzo de desalojo, represión) esa representación y a cambio de ello, aparece el síntoma, una parálisis en las piernas, la Astasia-Abasia, que no le permite caminar. Eliminó un conflicto en un lugar para inaugurarlo en otro, lleva dice Freud “el lastre de un símbolo mnémico que son sus piernas es decir su síntoma”. Ese mecanismo opera arrancándole esa carga-cantidad que hace que esa representación sea hiperintensa, la debilita, la hace inoperante por así decir, en el mismo momento que la debilita la desaloja de la conciencia, la representación se reprime, y va formar un grupo psíquico segundo, y esa carga esa cantidad, es decir el monto de afecto tiene tres destinos posibles:

1-      Al cuerpo por conversión (Histeria) Parálisis, tos nerviosa, vómitos etc.
2-      Por enlace falso a otra representación conciliable debilitada no tan intensa, ese afecto queda en el ámbito de la vida anímica. (Neurosis Obsesiva) rituales compulsivos.
3-      Va a un objeto, que en sí es, siempre la representación Psíquica de este. El caso de la (Fobia). Temor por el caballo, por ejemplo, en el caso del pequeño Hans.

Freud plantea la hipótesis auxiliar o representación auxiliar que lo auxilia precisamente para tratar de empezar a construir y a entender el aparato anímico según el psicoanálisis. Esta es un anticipo de lo que va a ser la Pulsión primero y más tarde, la Angustia. Parte de este principio que es el principio de constancia o de homeostasis, que no le alcanza, después más adelante introduce el principio de Placer-displacer, que tampoco le alcanza por así decir, hasta que por ultimo en 1920 elabora “El más allá del Principio de Placer”
La Hipótesis Auxiliar dice:
“En la vida anímica hay un monto de afecto o suma excitación que susceptible de aumento, disminución, descarga y/o desplazamiento como lo haría una carga eléctrica por la superficie de los campos”
Esto último es fundamental. Lo retomaremos en los sueños.*
En esa época presicoanalítica  antes de 1900,  Freud plantea la histeria de defensa como dijimos, hay un conflicto psíquico de inconciabilidad, sostiene que  toda histeria tiene etiología traumática, y por tanto sexual. En la Pág. 30 del texto de 1893 “Sobre el mecanismo psíquico de fenómenos histéricos”
Freud cita un ejemplo:
“El del pesado madero que cae sobre la espalda del obrero. En el momento de recibir el golpe cae al piso, magulladuras, moretones,  nada importante, después pasado un periodo de 6 meses aproximadamente, en el periodo de incubación dice Freud, el brazo pende paralizado.”
Ya en esta época, en estos textos de 1893-94-96 se avizora, se anticipa el cuerpo con otro estatuto, el mismo es entendido como un cuerpo representado, es un cuerpo que se juega desde otro lugar, que sienta las bases para futuras conceptualizaciones. Un cuerpo erógeno Pulsional, que en 1905 lo hace concepto en Tres ensayos de una teoría sexual. Subvierte de esta manera esa pura cosa biológica, el mero organismo. El cuerpo ya no es solo como lo piensan los médicos, es un cuerpo que excede lo orgánico. La noción de cuerpo incluye al organismo.
El recuerdo juega un papel fundamental, solo al comienzo el trauma  es concebido como algo realmente ocurrido, acaecido como el ejemplo del madero, el golpe en sí es el trauma mecánico, más tarde dice Freud vasta el recuerdo o la representación de eso sucedido para que tenga el mismo valor traumático que lo realmente ocurrido. Entonces primero el trauma positivizado, luego la sugestión, el recuerdo del trauma es lo traumático, posteriormente el lugar de la seducción y por último el pasaje del trauma a la fantasía. Ella misma ocupa el lugar del trauma, el aparato que construye Freud es imperfecto en relación a eso traumático1920. Todo aquello que de la sexualidad, en tanto, fuente independiente de desprendimiento de displacer es lo que va a constituir el trauma.
La génesis de los síntomas hay que buscarlos dentro del ámbito de la vida anímica, o sea, las causas hay que buscarlas en el ámbito de lo Inconsciente. Que todavía no está conceptualizado en esta época. Eso va a ocurrir recién en la primera tópica de1900 el esquema del peine. Donde plantea la noción de localidad Psíquica, entre otras cosas.
La histérica está fijada inconscientemente al trauma, que son dolorosos, vivencias del pasado, de un pasado “olvidado” esos síntomas reemplazan a unos procesos psíquicos sofocados que no llegan a la conciencia, es una conciencia escindida, el supuesto fundamental de la histeria es este, la doble conciencia.
La histérica padece de unos traumas psíquicos incompletamente abreaccionados (descargados) a partir de la abreaccion, ensanchamiento de conciencia, hay descarga. Tramitación psíquica, procesamiento psíquico. Ese afecto, esa suma de excitación encuentra empleo en lo psíquico, el Sujeto se ahorra parte de la angustia.
Freud en la época de la histeria plantea un aparato que solo puede responder de dos maneras:
A través de la palabra y la acción, considerando que la palabra es también acción, 
Lo que al sujeto lo aqueja se abreacciona a través de la palabra ya desde aquí ubica a la palabra en el centro de la clínica. Aquel que no habla de lo que lo aqueja, se  angustia, padece. El excedente de sexualidad es lo que no se puede procesar psíquicamente. 
Ordena una nuestra constitución subjetiva que es traumática, Freud se pregunta por las causas, dijimos, de los síntomas, lugar por donde se expresa un deseo Inconsciente. No conciliable con el yo, sofocado pero que no advino a la conciencia o sea reprimido. 
Hay un término en alemán que Freud (1893/1899) menciona Krankung que tiene una raíz etimológica en alemán que es Krankeit que significa mortificación, lo tolerado en silencio que va a estar relacionado a lo largo de toda la obra con la noción de trauma entonces si la reacción frente al trauma psíquico tuvo que ser interrumpida por alguna razón, aquel conserva su afecto originario, y toda vez que el ser humano no pueda aligerarse del aumento de estimulo mediante abreaccion está dada la posibilidad de que el suceso en cuestión se convierta en un trauma psíquico.
Freud anticipó que el cuerpo está representado, una cosa es el golpe mecánico realmente acontecido, es fenomenológico en términos de que es lo que se observa y ve, y otra cosa es el “recuerdo” de ese golpe un ej. Típico que yo utilizo es:
“Una cosa es mi mano y otra es lo que yo digo de ella”. Pero antes de decirla, de proferirla, la tuve que pensar, imaginar, hacer concepto, y esto mismo está íntimamente relacionado con los sentidos, este es el cuerpo representado, antecedente del cuerpo erógeno. (Una zona retóricamente organizada)
Es el cuerpo hablado, pensado, fantaseado, atravesado por el lenguaje, un cuerpo simbolizado; el obrero cuando se “acordó” del golpe se le paralizo el brazo, ese recuerdo, esa representación, es responsable, por así decir, de la génesis del brazo paralizado.
La representación y/o el recuerdo ocupan el lugar de lo que realmente paso. “el brazo pende paralizado” esa es la representación. Agrega Freud no es cualquier parte del cuerpo la que va a ocupar el lugar del síntoma tiene que estar anudado con un parte de ese pasado “olvidado” significativo para el sujeto,

Dice Freud:
El divorcio entre la representación sexual y su afecto, y el enlace de este último con otra representación, adecuada pero no conciliable. “He ahí unos procesos que acontecen sin conciencia, que solo es posible suponer, y ningún análisis clínico-psicológico, es capaz de demostrar”
S. Freud Obras completas “Las Neuropsicosis de defensa” tomo III pág. 54 Amorrortu Editores.

Al  psicoanálisis no le importa el pasado, porque el pasado ya paso, lo que importa es lo que diga un sujeto aquí y ahora de ese pasado. Subvierte entonces la noción fundamental de tiempo y espacio, ese pasado olvidado se “resignifica” a posteriori. (Natchtraglich) el tiempo no es más un tiempo transcurrido “cronológicamente” y lineal como lo entiende la opinión popular. Pasado-Presente-Futuro.
Es invocar en el aquí y ahora a aquel sujeto que no estuvo en tanto tal, a la altura de una escena que lo marco de manera decisiva. En la infancia no hay una unidad comparable al yo, dice y se pregunta Freud, ¿cuáles son las consecuencias del advenimiento tardío de los procesos Secundarios?  Léase lo Preconsciente y lo Consciente (Lo visto y lo oído sin ser entendido) provoca una impronta, una impresión (Eindruck) que marca y cala más hondo, y que hace a la constitución del sujeto. A la conformación del aparato psíquico.
“El psicoanálisis no es una ciencia, dicen y sostienen algunos, si es así, no por déficit epistemológico alguno, el psicoanálisis, su discurso, es desde donde muchos se nutren sin decirlo. No es que al psicoanálisis le faltan conceptualizaciones, es decir, ¿qué quiere decir cuando se dice determinada palabra o discurso?  Lo especifico del “uso” de cada palabra, concepto o termino que  hace a cada disciplina. Decíamos el psicoanálisis se ocupa de aquello que la ciencia necesita excluir para poder constituirse como tal, (uno podría decir el psicoanálisis nace a partir de lo que la ciencia no puede explicar, abordar, comprender, etc.) 

El psicoanálisis nace a partir de los desechos de la ciencia, ¡es una reforma de los límites de la razón!

¿Dónde estaría ubicada la razón ahí?
La lógica de la razón queda de alguna  manera destituida a partir de Freud, todo no se explica desde la razón, si la conciencia era todo lo psíquico, ya la conciencia a partir de Freud, año 1900 no es todo lo psíquico, con el texto lLa interpretación de los sueños su famoso esquema del peine, queda conceptualizado la noción de inconsciente entonces aquella razón queda destituida, una razón fronteriza que se escapa al sentido, el inconsciente, el síntoma, el lapsus, el chiste, dijimos que el saber está del lado del paciente. Entonces, resultan inevitables algunos interrogantes:
¿Cómo explicar cuando uno dice una cosa por otra? Cuando alguien no dice lo que quiere decir, entonces ¿de dónde proviene todo eso?
¿Cuándo uno sueña u olvida algo, desde que lugar del alma, de la vida anímica, proviene un lapsus, un acto Fallido, un síntoma, o si se me permite la expresión, un deseo que contraria a los deseos del yo, a los de la voluntad del sujeto? 
Un deseo que no es conciliable con el yo del sujeto. Un placer para un sistema y displacer para el otro, habría que ubicar un esbozo de respuesta para estos interrogantes en el periodo de la vida que va de los cero a los seis años, donde se constituye lo anímico. No por casualidad Freud ubica como determinante entre los dos o tres años hasta los cinco o seis años el complejo de Edipo, con la singularidad que le es propia para cada sujeto. La función fálica ordena y determina la asunción y los avatares de lo que cada sujeto va a hacer con su ser sexuado. 

Dice Freud:
“Todo displacer neurótico es de esa índole un placer que no puede ser sentido como tal 
S. Freud: Más allá del principio de placer  Amorrortu Editores T. XVIII. Pág. 10

Está es diría, casi la definición de lo que es la neurosis, testigo de esa escisión de conciencia. (spaltung)
¿Qué se entiende por conciencia?
¿Es una función?
¿Es un estado Psíquico?
¿Es un lugar en lo Psíquico?
Es posible afirmar, en primer término que es lo que está en estrecha relación con los cinco sentidos, no podemos pensar al yo y a la conciencia, por fuera del orden del imperio de los sentidos. Los cinco sentidos no se pueden pensar a su vez, por fuera del orden del lenguaje, éste hace del organismo un cuerpo hay un pasaje del organismo al cuerpo que se da a partir de los dos o tres años con el advenimiento al lenguaje. Es cuando el niño comienza a saberse a sí mismo. La representación consciente se diferencia de la representación inconsciente por: la primera se caracteriza esencialmente por su fugacidad, mientras que la segunda valen como marcas imperecederas. Esa fugacidad cumple una función y nos advierte respecto de un estado particular de conciencia en un determinado momento. “Nota sobre la pizarra mágica” si pensamos en el lugar de los sistemas psíquicos tenemos que delinearlos a partir de la noción topológica[2] de los mismos.
Lo sentido es siempre bajo la serie placer/displacer, aumento de la tensión sexual se siente como displacer, disminución y aligeramiento como placer. Por supuesto, son términos que a lo largo de la obra se van complejizando ésta sería una primera definición elemental de dichos términos Se complejizan cuando Freud plantea que hay aumentos de tensión que son placenteros por ejemplo los actos previos al coito, un anticipo fundamental para la noción de satisfacción pulsional y el goce.
Los dos paradigmas y su epistemología.
Pienso luego existo, con solo pensar digo mi ser, este es el modelo Cartesiano.
Soy ahí donde no pienso. Un sujeto que tiene estructura de escisión, de spaltung, el modelo Freudiano.

Dice Freud:
“El Yo ya no es amo en su propia casa.”  La conciencia no es más que la punta de un iceberg.

Soy un sujeto pensado, hablado y gobernado por otra instancia psíquica, otra escena. Esta es la división del sujeto de la que habla el psicoanálisis, de la cual parte. Ya aquí se perfila a la sexualidad, a lo traumático de ella, como causa de un sujeto escindido. (1894-1896) Si no hubiese existido la pregunta por la causa, si no hubiese existido la histeria, tal como la entiende el psicoanálisis, no hubiese existido el psicoanálisis.
Detrás de los fenómenos histéricos “hay un mecanismo psíquico” mecanismos que van a ser comunes a todas las formaciones de lo Inconsciente. Los sueños, los actos fallidos, los síntomas, el chiste, los lapsus. “Detrás del fenómeno, de lo que se observa hay un mecanismo psíquico que nos constituye” ese mecanismo es el que sostiene al sujeto dividido,  a la escisión de conciencia, la spaltung del yo.
Se escucha en la clínica. Yo quiero esto pero también deseo esto otro, se quiere lo que no se desea, se desea lo que no se quiere. La clínica misma es un recorrido que nos conduce a las causas. 
Volviendo a la relación médico- paciente uno podría decir, la medicina no se pregunta por las causas, el psicoanálisis nació a partir de la pregunta permanente de Freud por las causas, la génesis. Freud empezó a preguntarse por la etiología de la histeria, de los síntomas de la histeria, siguió preguntándose por la naturaleza psíquica del desear, continuó  preguntándose de donde proviene el placer que contraria al principio de placer, siguió preguntándose por la génesis de la angustia, es decir, son todas preguntas por la causa, son preguntas que apuntan o parten de su inquietud intelectual y científica, preguntas por lo transfenomenico, por el negativo de las cosas, es siempre un intento dialéctico entre la positivización y despositivizacion de lo que se nos presenta, de lo que se nos aparece en la clínica.
Lo que funda la relación médico- enfermo podríamos decir es la exclusión de la dimensión subjetiva de uno y del otro, de la angustia, de las diferencias individuales y el lugar intimo del deseo. El psicoanálisis precisamente pone el acento ahí, el psicoanálisis es un intento permanente de colocar a la palabra en el centro del dispositivo analítico, al deseo, a la subjetividad de cada quien. No borra la angustia, ella es su causa.
También hay que decir que el psicoanálisis fue creado por un “medico”, Freud era neurólogo, después vino, Lacan que era también “médico” psiquiatra, Lacan hace una relectura de Freud, un mensaje a la época, a las desviaciones en la lectura de Freud.  

Se centra en dos discursos, dos realidades y dos prácticas,  en la conferencia 16º en el tomo XVI  de Freud habla del psicoanálisis y la psiquiatría y dice que son dos prácticas, dos realidades que deben complementarse, necesariamente esto es así, la demanda del paciente hace que esto sea así, y ¿Por qué digo esto? Uno podría pensar: la pura medicalización, borra la angustia, pero también digo que es necesaria la medicación para poder llevar a cabo un tratamiento,  que alguien se disponga a hablar y que se haga cargo de lo que dice, eso es lo importante, por eso Freud dice que el psicoanálisis y la psiquiatría deben complementarse, uno escucha en las esferas de nuestra practica, “hay que hacer un trabajo interdisciplinario”  “hay que trabajar en conjunto, hay que integrar”, 

"
el punto es que hay que integrar sobre las bases de la diferencias”

¿Dónde estarían las diferencias entre la medicina, la psiquiatría y el psicoanálisis?
En que parten de distintos sujetos, entonces si partimos de distintos sujetos pero vamos a intentar en la práctica, en la clínica, a partir de la interdisciplina, a abordar el objeto de estudio desde los distintos enfoques y con distintas técnicas e instrumentos, es sobre la base de un espíritu de colaboración y trabajo: tengo un paciente así y así ¿doctor qué le parece?, ¿qué le parece esto otro?
Yo había dicho epistemología, paradigma, el lugar de la ciencia y el método. Lo que provoca grandes cambios en la historia del conocimiento de la ciencia es que el objeto de la medicina es empírico, el punto es cuando llevamos a la medicina para el lado de la salud mental, ahí ya el objeto no es una especificidad empírica, nos es tan positivizable, ahí están los psiquiatras que tienen los mismos “problemas” que nosotros, es decir, cuando el objeto de estudio no es un observable, desde ahí ¿qué es lo que hace la psiquiatría en salud mental? el psiquiatra clasifica, comprende, pero no sé si interpreta los cuadros clínicos, porque qué hacemos con decir que alguien es depresivo si no lo escuchamos, ejemplo, de estar cinco minutos "escuchando" al paciente y ahí aparece el Clonazepan.
Hay una cantidad innumerable de pacientes que solo hacen de la medicación su única apoyatura en la vida, el medicamento pasa a ser algo mas adictivo que funciona como un bastón que hace las veces de soporte, por ejemplo para conciliar el sueño, el punto es, “está bien si esto posibilita un tratamiento” pero no si lo obstaculiza, eso se tiene preciar  a medida que avanza el tratamiento, volviendo a decir que el saber en la relación paciente- psiquiatra está del lado del psiquiatra, y en el psicoanálisis el saber está del lado del paciente.
¿Por qué pongo la palabra saber?
Es fundamental atender lo que dice Lacan en relación al sujeto supuesto saber, el paciente le supone un saber al analista, porque no sabe que él sabe y ese es el primer paso de la transferencia, ahí un psicoanalista dice:
Si alguien levanto el teléfono y nos pidió un encuentro, es porque hay transferencia, y yo creo que cuando alguien levanta el teléfono y habla con el analista, algo de la transferencia está en juego pero no todo, el resto, tal vez lo importante y lo conlleva un arduo trabajo hay que construirlo y conquistarlo.
Operando con el psicoanálisis, con la medicina y  con el psicoanalista, el lugar de la transferencia es fundamental para captar el eje de la clínica, la transferencia mueve montañas, es uno de los conceptos fundamentales del psicoanálisis, junto con el termino de repetición, inconsciente y pulsión, no podemos pensar la clínica sin la dimensión de la transferencia, y ésta a su vez sin el concepto de resistencia y de represión,
En el tomo XI Freud en la pagina 175 ahí están detallados los escritos que hablan de la técnica psicoanalítica  y después a esto se le suma el Seminario I de Lacan, donde Lacan remarca esos escritos técnicos de Freud, esto no podemos dejar de leerlo en términos de formación para entender de que se trata la clínica, es decir que hace un psicoanalista cuando alguien viene a consulta, lo primero que tiene que hacer es lo que hace el médico, hay una dimensión en la clínica que es la clínica aparente, uno podría decir “descartar toda la cuestión orgánica”, en otros términos, ¿Cuánto hace que no vas al médico? (por ejemplo) y después ponerse a trabajar.
Quiero hacer una diferenciación, siempre vamos a estar pegoteados al paradigma cartesiano, aquel que sostiene la conciencia es todo lo psíquico, al decir de Lacan donde muchos psicoanalistas hablan de instinto y necesidad, Lacan dice Saber y Verdad,  donde los psicoanalistas hablaban de analizar las resistencias, el deduce deseo y demanda, donde se multiplicaban las imágenes y afectos en la clínica, él elabora lo simbólico, en la relectura que hace Lacan de Freud intenta evitar desviaciones de dicha lectura, la clínica no es de la comprensión, y tampoco un espacio quimérico, o una mantica, sino vamos a charlar con un amigo.
Este aparato está hecho de marcas (Huellas Mnémicas) sobre todo de la época de la infancia que ya mencione, la construcción del aparato anímico se rige según distintos niveles de elaboración conceptual.
Este esquema consta de tres dibujos
En el primer esquema parte del modelo reflejo, con un polo perceptivo, y un polo motor (motilidad) la excitación se propaga en forma progrediente, es decir es un análogo al modela E-R, que plantea el conductismo, no hay soñante no hay subjetividad, no hay deseo etc. Es un modelo que a Freud “no le alcanza” para poder explicar el sujeto que él va construyendo a partir de su acercamiento a la clínica y su interrogación en torno a las causas.
En el segundo esquema introduce una diferenciación fundamental el sistema de Huellas Mnémicas, cuya función esencial es la memoria Inconsciente, una memoria que rompe con la memoria clásica, ya no es una duplicación exacta del pasado, el aparato va a buscar la información a partir el recuerdo/olvido se articula al sistema de Huellas. Este esquema hay que leerlo a la luz de las siguientes preguntas, entre ellas:

¿Qué es una localidad psíquica?
¿Cuál es la primera tópica?
¿Por qué percepción y memoria se excluyen de cualidad para la conciencia?
¿Cómo es el asociacionismo y cual la noción de temporalidad?
Primera tópica y localidad psíquica se relacionan ya que es un aparato que no tiene apoyatura en lo orgánico, en lo biológico, es tópica, está en algún lugar, tiene una localización virtual, entonces cual es la materialidad de esta primera tópica Inconsciente Preconsciente y Consciente, que para esta época podríamos decir tiene una disposición temporal y espacial, pero a la luz de los aportes actuales es también topológica. De ahí tópica
No hay materialidad en tanto como lo entiende la ciencia, no se pude ver y tocar, apreciamos desde sus efectos los fenómenos de esta tópica, de este aparato que construye Freud.
Los fenómenos observables son: los síntomas, los actos fallidos, los olvidos, los sueños, etc. los efectos de una estructura son lo que vemos y escuchamos en la clínica. Estímulo, percepción, suma de excitación, inervación, monto de afecto, son maneras de nombrar lo que afecta a una determinada sustancia estimulable, el punto es: que este aparato es sin sustancia. 
A partir de Lacan podemos decir que su materialidad y su consistencia tienen que ver con la palabra. En cuya afirmación sostiene que: “El inconsciente está estructurado como un lenguaje”.
Los conceptos que se utilizan valen siempre en el interior de una teoría, es decir cómo se “usan”. El campo del psicoanálisis poco tiene que ver con el de la Psicología General, la Psicología Evolutiva, etc. Es un campo descrito en el centro mismo de la teoría Freudiana. Esa obra tiene que ver con los avatares de la propia vida de Freud.
Una teoría que relaciona el sufrimiento del hombre, el dolor y el padecimiento con la sexualidad, que comienza separando la sexualidad de la genitalidad y describiendo la causa en términos de trauma ubicando a este ultimo en un pasado que pasó o no.
Una afirmación interrogante de Lacan en 1972 que dice:
“es increíble que nunca nadie antes de Freud haya considerado a la sexualidad y la haya ubicado en el banquillo para ser explorada e investigada, para que hoy adquiera un sentido absolutamente distinto al que tenia” en ese sentido Freud fue el primero en salir del closed…
Este campo de la teoría y de la práctica se constituye a partir de una reflexión a cerca de la sexualidad, esta no es más lo que se piensa.
"si la sexualidad ha de ser reprimida es porque la culpa no reside en la sexualidad misma sino en la que esta tiene de intolerable y enigmático para el yo"
El aparato tal como lo piensa Freud en el esquema del peine es un sistema de huellas mnémicas, es decir marcas del recuerdo, por donde se desplaza ese afecto, una cantidad con específica cualidad  que tiene relación con la hipótesis o representación auxiliar que ya mencione. Respecto del estatuto de lo sexual ver mi tercer ensayo.

Bibliografía:

S. Freud. Las Neuropsicosis de defensa Amorrortu editores. T. III
S. Freud. La Etiología de la histeria. Amorrortu Editores T. III
S. Freud. Conferencias de introducción al Psicoanálisis. Primera parte. T. XV
S. Freud. Cinco conferencias de introducción al Psicoanálisis. T. XI. Amororrtu Editores S. Freud. La interpretación de los sueños. T. IV y V. Amorrortu Editores
S. Freud. Tres Ensayos de una Teoría Sexual T. VII. Amorrortu Editores
S. Freud. "Pulsiones y destinos de pulsión" T. XIV Amorrortu Editores
S. Freud. "Manuscrito K" T. I Amorrortu Editores
S. Freud.  "Sobre Psicoanálisis” T. XII Amorrortu Editores
S. Freud. “Introducción al narcisismo” T. XIV Amorrortu Editores
S. Freud. “Más allá del principio del placer” T. XVIII Amorrortu Editores
J. Lacan.  “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” Seminario 11 Ediciones Paidos. (1964)
J. Lacan “La ciencia y la verdad” Escritos II pág. 838 Siglo XXI Ediciones.
J. Lacan. “Los escritos técnicos de Freud” Seminario I Ediciones Paidos. (1953-1954)
O. Masotta “Lecciones de introducción al Psicoanálisis” Editorial Gedisa
E. Mendez  “Introducción al Psicoanálisis” En blogspot.com.ar




[1] Etimología: Disciplina filológica que estudia el origen de las palabras y la evolución de su forma y significado.
Filología: Del latín, amor e interés por las palabras, es el estudio de los textos escritos a través de los que se intenta reconstruir lo más fielmente posible el sentido original de los mismos.
[2]  Topología: Ciencia que estudia los razonamientos matemáticos, prescindiendo de los significados concretos. Teoría y estudio de los lugares.

lunes, 26 de octubre de 2015

Inhibición, Síntoma y Angustia (1925/1926)
Algunos antecedentes y articulaciones.

En este texto, Freud elabora las últimas conceptualizaciones en torno al síntoma y la angustia, mas las mismas tienen sus antecedentes a lo largo de toda su obra. Freud, a medida que avanzan los años, retrocede en sus elaboraciones conceptuales. Respecto de la inhibición, del sintoma y de la angustia, por ejemplo, su marco definitorio está también anticipado cuando introduce las neurosis actuales, cuya estructura nosológica se relaciona con la fobia y las neurosis de angustia.
Articular un recorrido del modo en que Freud construye sus elaboraciones no es una labor sencilla; no obstante, intentemos ese tránsito.
Encontramos, verbigracia, claros indicios de su preocupación en torno a la cuestión del sintoma y de la angustia en la época denominada pre-sicoanalítica, es decir, antes de la elaboración de la primera tópica y de la formulación del aparato psíquico: consciente, preconsciente e inconsciente.
Capítulo VII de la interpretación de los sueños donde Freud parte del modelo reflejo que da cuenta de la homeostasis del aparato. (Ver doctrina de los Sueños) y llega hasta su grado máximo de complejizacion. El inconsciente descriptivo y dinámico.
A su vez en 1894 en el Manuscrito E Freud anticipa que la angustia ha surgido por mudanza de la tensión sexual acumulada…, en el manuscrito K aparece como la fuente independiente de desprendimiento de displacer. Léase también Libido transmudada o no aplicada.
La hipótesis auxiliar o representación auxiliar también anticipa la noción de cantidad, en términos de afecto o suma de excitación susceptible de aumento, descarga, disminución y desplazamiento como lo haría una carga eléctrica por la superficie de los campos, esta analogía tomada de la termodinámica da cuenta del principio de constancia u homeostasis del aparato.
El afecto, en tanto, cantidad, es lo que a futuro en la obra va a ser el factor Económico que es una constante a lo largo de todo su recorrido.

(Entre otras cuestiones por ejemplo, la primer enmienda que sostiene que lo reprimido es lo inconsciente, pero “no todo” lo inconsciente es por serlo reprimido, ese “no todo” alude y sienta las bases de aquello que no retorna de lo reprimido, el inconsciente estructural (Ello, en tanto núcleo inconsciente del yo segunda enmienda) que junto con los avatares de la clínica Freudiana lo conduce necesariamente a construir a segunda tópica económica-estructural en el Yo y El Ello (1923)

Estableciendo esa misma analogía podríamos decir que la energía psíquica viaja, se desplaza y puede fijarse sobre la superficie de las Huellas Mnémicas, para esta época (1900) Freud piensa al aparato como un sistema de huellas, estas son las marcas que dejan las percepciones, el inconsciente descriptivo y dinámico.
Hay que recordar que el aparato recibe las percepciones pero no inscribe el contenido de ellas, percepción y memoria se excluyen de cualidad para la conciencia, es decir que rompe con la memoria “clásica”, en tanto duplicación exacta del pasado, por eso afirma en este tiempo que el recordar es: “en sí y por si inconsciente”, las huellas entonces valen como marcas cuya función es la memoria inconsciente.
Cae el contenido de las percepciones, en tanto, que afectan a los sentidos y lo que cuenta es el recuerdo y más adelante las fantasías. Un pasaje del trauma a la fantasía, una cosa es lo que realmente paso y otra muy distinta es lo que recuerdo de ello. Nadie puede recordar exactamente lo que vivió escenas o vivencias del pasado.

Podríamos ensayar en otras palabras lo siguiente:
Inconsciente descriptivo (1900): un estado psíquico de una particular cantidad.
Inconsciente dinámico (1915): un estado psíquico de una particular función.
Inconsciente estructural (1923): un estado psíquico de una particular cualidad.
Marcando como dije, que la noción de cantidad es una constante a lo largo de toda la obra.
Después de 1920 propone el nuevo cuadro estructural de la Psiquis, que es abordado por el problema de la destructividad, (no nos olvidemos que lo termina de escribir algunos años después de la primera guerra mundial), que constituye el comienzo de la fase final de sus concepciones, cae la tesis de que el sueño es un cumplimiento o realización de deseo.
Una cosa es “recordar” lo que realmente paso, en tanto datos de la biografía de un sujeto y otra muy distinta es “repetir” marcas de ese pasado olvidado, como cada sujeto significa un hecho, vivencia o fantasía,  que en tal caso la más de las veces no retorna de lo reprimido. Sobre todo cuando Freud introduce la primera enmienda. El inconsciente “no todo”.
Es esa cantidad, es la energía Psíquica o libido de la pulsión sexual que recorre el desarrollo del sujeto. Sobre todo en el espacio de tiempo donde se transita el periodo infantil.
Hay que recordar que la sexualidad en el sujeto “se asume” en dos oleadas: la de la infancia con una genitalidad aberrante, en tanto, no está al servicio de la reproducción (primado fálico), y la sexualidad que adviene en la pubertad, léase la consumación sexual y definitiva del sujeto, el primado genital que incluye a la sexualidad infantil con todos sus caracteres, traumas y avatares.
Una genitalidad que está incluida y a su vez excluida de la sexualidad, podríamos decir que lo mismo pasa con la cuestión del organismo y el cuerpo, en el sentido que la noción de cuerpo incluye al organismo.
La travesía que va de los cero a los seis años aproximadamente, donde se constituye lo anímico, que algunos la suelen llamar a ese momento del desarrollo como él:
 “embarazo ex tópico” las marcas de la sexualidad infantil, sostiene Freud son las que calan más hondo en el infans, que como su etimología lo indica, significa: “Sin palabras”, el niño antes del lenguaje,  se refiere a todo aquello que le viene del Otro y que lo constituye.
Vivencias y escenas aquello visto y oído sin ser entendido, que son traumáticas porque son de etiología sexual y  prematuras ya que se dan en esa infancia, donde lo que prevalece es el inacabamiento o prematuracion biológica cuyo correlato es la indefensión psíquica, de lo visto: el sueño, de lo oído: las fantasías, y de las vivencias sexuales: la neurosis.
En la neurosis la trama se dibuja en torno a que ama al padre, que vive de prestado y que sabe mucho.

La neurosis es equiparable a la neurosis traumática y nacería de la incapacidad de tramitar una vivencia con afecto hiperintenso… la enfermedad neurótica adviene si el yo pierde la capacidad para colocar la libido (Freud 1916/1917)

En una explicación,  o una aproximación neurofisiológica que se anuda al principio de constancia que pronto no le va a alcanzar para explicar al sujeto de lo inconsciente y que por tanto rompe la homeostasis del aparato y a posteriori construye el principio de placer displacer. Freud establece la diferencia elemental entre el estimulo y aquello “endógenamente generado”, “tensión sexual somática” el “apremio de la vida” y dice:
Los estímulos los podemos clasificar de dos maneras “internos” por ejemplo: el hambre, dormir, necesidades fisiológicas etc. Y los “externos”  por ejemplo: pincharse una mano, escuchar y/o ver una voz y/o una imagen etc.
Ambos se ubican, por así decir, “en el plano de la necesidad”. Mero organismo que es propio del orden natural, es decir los animales.
Los estímulos actúan de un solo golpe, existe la respuesta adecuada, existen dos maneras de responder, la acción o la palabra,  esta última,  también es del orden de la acción, dado que si me quemo la mano con retirarla del fuego basta para acallar el estimulo, tengo hambre ingiero alimentos y el estimulo se extingue. “Modelo reflejo” homeostasis del aparato.
Pero ante aquello endógenamente generado, el apremio de la vida, el Drang, (la pulsión), no existe la respuesta adecuada, dado que no actúa de un solo golpe, es una exigencia de trabajo constante para el aparato. La necesidad ya no es pura, los estímulos se conectan estrechamente con la conciencia que: es la que “Siente” esas impresiones siempre bajo la serie placer-displacer.
Aunque este displacer más adelante en la obra, sobre todo después del Mas allá del principio de placer, se complejiza respecto de si es propio del retorno de lo reprimido o de otro orden.  (Ver la dimensión muda del terror, el eterno retorno de lo igual y la repetición). Este objeto perdido que queda inaugurado es el que engendra una diferencia estructurante entre lo buscado y lo hallado, esto es precisamente lo que estructura al deseo en tanto humano opuesto al “Wunsch” en tanto anhelo. Es el orden simbólico o su des-orden lo que determina ese espacio de encuentro parcial con el objeto. Es dentro del orden de la palabra, en su interdicto que el inconsciente, tal como Freud lo definió muestra al deseo.
La pulsión, se articula alrededor de ese objeto parcial como instrumento de la ganancia de placer (lustgewin) y oscila entre la variabilidad y la fijación.
Primero homeostasis o equilibrio del aparato
Luego dice a mayor tensión displacer, menor tensión descarga placer.
Más adelante dice a mayor tensión placer, y pone como ejemplo los actos previos al coito.
Recién en 1920 Freud. Redefine la noción de pulsión que introdujo en 1905 allí veremos que el interior-exterior del objeto parcial Das-Ding de la pulsión será anterior desde el punto de vista lógico, no cronológico, al registro del narcisismo que a diferencia de este no es observable y no tiene representación por la imagen.
El deseo en tanto,  como lo piensa el Psicoanálisis se desliza y desplaza dentro de la cadena Significante (Desplazamiento), como no realizado por definición, y a condición de poder realizarse ahí en lo no dicho en ese lugar de hiancia, de agujero, de precipitado, de abismo que inaugura el sujeto del Inconsciente. Este sujeto se encuentra en todos sus dichos como parletre por fuera del objeto que lo causa, por fuera de la sobre determinación Psíquica. El deseo para Lacan es la metonimia (desplazamiento) de nuestro ser.
En el origen la muerte de la cosa por la palabra, muerte de eso que éramos, perdida e inauguración a la vez,  momento no fechable para el advenimiento de un sujeto, momento no cronológico, que está dado por el trauma, que resta y esta por fuera de la posibilidad de ser dicho, es lo que da origen, se ubica allí en el seno del proceso primario, en el lugar mismo de la cosa “causa”, de la cual todo depende, todo lo que sigue, hasta la fenomenologizacion de esa estructura.
Como renuncio a las exigencias pulsionales a partir de la cultura, sublimo, se fortalece la razón y se crea un espacio propicio para la imaginarizacion del empleo pulsional.

La sexualidad en tanto traumática se anticipa así como esa “tensión sexual somática” que no es posible tramitar a través de la palabra, que no admite derivación a lo psíquico, una angustia sin texto o representación palabra.
Somática alude a aquello que es el cuerpo pero también el organismo, por eso Freud dice que es un concepto “fronterizo” entre lo anímico y lo somático, es decir es un borde mitológico que disuelve ese límite puro entre el organismo como conjunto de órganos y el cuerpo que es todo aquello afectado por el lenguaje, el entrecruzamiento de los tres registros en Lacan con los cuales comenzó su enseñanza en el llamado Informe de Roma (1953) lo imaginario del cuerpo, lo simbólico del cuerpo y lo real del cuerpo.
Rompe el estatuto de la necesidad del organismo. La pulsión da cuenta del pasaje del organismo al cuerpo, ambos dos se incluyen y se excluyen a la vez: seguimos siendo organismo pero al momento del advenimiento al lenguaje este organismo en tanto mortificado (Krankung) asume el estatuto de cuerpo. Si se me permite la expresión somos un organismo y tenemos un cuerpo. (Ver  Fort-da y el Estadio del espejo) un pasaje de la naturaleza a la cultura…
La barra del $ (sujeto barrado) en Lacan da cuenta de ello, la escisión de conciencia es el sujeto afectado por la sexualidad. Esa barra es la represión primaria que asume la base del edificio del Psicoanálisis.
El conflicto estalla entre la instancia Psíquica del yo y la sexualidad.
Esta se diferencia de la función genital que está al servicio de la reproducción y perpetuación de la especie y coincide con el orden natural. La anatomía es el destino dice Freud, afirmación que Lacan cuestiona dado que no explica las aberraciones y desvíos sexuales respeto de la meta y el objeto de la pulsión, el destino implica necesariamente la lógica del falo en tanto función.
En la función genital la oposición reza Pene/Vagina, dato anatómico, mientras que la sexualidad la oposición se articula en un primer momento pene ausencia de pene, que va a resultar más adelante con la formula falo/castrado.


Si el reconocimiento de la posición sexual del sujeto no está ligada al aparato simbólico, el análisis, el Freudismo, pueden tranquilamente desaparecer, no querer decir nada. El sujeto encuentra su lugar en un aparato simbólico preformado que instaura la ley de la sexualidad. Y esta ley solo permite al sujeto realizar su sexualidad en el plano simbólico “El Edipo quiere decir esto” (Lacan,  Seminario III Pág. 242)

Una manera de poder observar en este tiempo la matematizacion en Freud que en Lacan se hace constante. “Matematizar para no imaginarizar” hacer fórmula para “no” poner donde no hay. Y para que la transmisión de dichos conceptos se pueda dar sin residuos imaginarios.
En términos Euclidianos podríamos decir que la sexualidad es el conjunto A que incluye y a su vez excluye a la genitalidad conjunto B. lo mismo podríamos articular como dije para el organismo y el cuerpo. El cuerpo incluye al organismo y a su vez lo excluye en tanto que ya no es más lo que era.
En 1895  Núcleo Patógeno, en 1915 Fijación de la pulsión al objeto, en 1920 Núcleo inconsciente del yo, Núcleo de Compulsión de repetición, lo no solucionable, pura cantidad volumen hipertrófico de energía psíquica que el yo no puede tramitar, causa la repetición que es un intento fallido de tramitar y ligar psíquicamente. Sabemos que son los procesos secundarios los que ligan la energía libremente móvil.
 Lo sexual es lo indecoroso aquello de lo que no se habla, no es fácil indicar el contenido de lo sexual, todo aquello que no es genital es lo sexual se relaciona con la diferencia entre los sexos. Pero como la pregunta esencial es: ¿cómo se inscribe en cada sujeto esa diferencia anatómica? que es innegable, esa inscripción da cuenta de alguna manera de la posición del sujeto respecto de su sexualidad definitiva, que a su vez se relaciona con el fantasma y por tanto con el lenguaje, el deseo y el goce. (Ver El Fantasma)
 Ahora bien: Si  el núcleo de lo sexual es la reproducción corremos el riesgo de dejar muchas cosas por fuera, que nada tiene que ver y que no están al servicio de la reproducción, la satisfacción sexual que siempre es parcial se da en dos planos:
Por un lado en el plano de la realidad y por el otro en el plano de la fantasía, son los deslices y extravíos de la pulsión. No hay objeto en norma de ahí que puede ser para la satisfacción pulsional cualquier objeto. En cambio para los estímulos si hay objeto en norma.
Los síntomas neuróticos son satisfacciones sustitutivas, formaciones sustitutivas, y es la práctica sexual de los neuróticos, la angustia neurótica nace de la libido, sobre todo la libido no aplicada, a la espera de algún significante que la vectorice, que la represente  El síntoma va a resultar en alguna medida más soportable al yo que soportar esa sexualidad traumática que no retorna de la reprimido, “la angustia de castración”
Los sádicos cuya aspiración tierna es infligir dolor, y los masoquistas cuya aspiración tierna es soportar dolor. Los órganos del cuerpo tienen una función fisiología pero también, en tanto zona erógena tienen una función sexual. (Están afectados) han dejado y han subsumido el aspecto fisiológico para lo cual han sido creados.

“Un ejemplo de ello sería cuando alguien consulta al médico por una alteración del funcionamiento del ritmo cardiaco las llamadas palpitaciones o mas técnicamente hablando las denominadas taquicardias, el médico examina al paciente, lo aborda con los instrumentos clínicos pertinentes, primero, la presión arterial, luego lo ausculta, luego el electrocardiograma, ecocardiograma, ecodopler,  ecostresss etc., hasta que concluye en esos  actos médicos que el corazón del paciente no tiene ningún indicio de patología cardiaca.
Pero el paciente sigue con sus palpitaciones…
Podríamos pensar en ese caso que el órgano en cuestión asume una alteración que no encuentra su etiología en algún compromiso orgánico, fisiológico y/o anatómico. La respuesta para un abordaje desde otro dispositivo seria: en este caso, si se me permite la expresión, poner a hablar a ese corazón…”

Compromiso orgánico muy particular y especifico que podríamos encuadrar en aquello que Freud denomino las Neurosis de angustia, que en tanto facilitación somática de las psiconeurosis son un desafió para la clínica de hoy como lo fue en su momento para la clínica de los primeros tiempos de Freud.
Cabe aclarar que las Psiconeurosis o neurosis de transferencia son las llamadas:
Histeria de defensa, Neurosis Obsesiva y la Fobia.
En algún otro pasaje de la obra Freud establece y menciona que no existe un límite puro entre las Neurosis de angustia y la Histeria de conversión, mucho de los síntomas de una son susceptibles de observar y descifrar en la otra…


Cuando hay exceso de una cualidad de una determinada cantidad hay alteración de la función meramente biológica y/o fisiológica de los órganos,  fuimos y somos un organismo pero también a partir de cierto momento del desarrollo tenemos un cuerpo.
Los síntomas expresan la lucha y el conflicto entre la satisfacción y la defensa esta satisfacción sabe imponerse y la mas de las veces se trueca en mortificación
“ver Krankung cuya raíz  etimológica en Alemán alude a Krankeit refiere a todo aquello tolerado en silencio” “enfermedad” Tomo III Pág. 38
El síntoma no es un retoño directo de lo reprimido sino porque entre  el síntoma y las impresiones infantiles se interpone la fantasía.
De una V.S.P.T (vivencia sexual prematura y traumática) propia de la infancia hace falta que se intercale la pubertad y un segundo momento traumático que re-significa la mudez (algo así como un resto preconsciente) del primero (Natchtraglich) lo que da cuenta de los tiempos lógicos y no cronológicos.
Son los que permiten pensar en los dos tiempos del trauma. (Base del grafo del Deseo en Lacan) Cuya características necesaria es que se interponga la genitalidad adulta, comandada desde un antes lógico por la sexualidad infantil, ya ningún niño respecto de esto y después de Freud, es inocente. De ahí que la constitución sexual definitiva dice Freud es en dos oleadas, a la Sexualidad infantil con la lógica Falo/castrado se le suma, por así decir, la genitalidad cuya lógica y oposición es Pene/Vagina
El pasado está por venir el futuro ya paso, (base en Lacan del grafo del deseo)
Más adelante Freud no concibe a la angustia como libido transmudada sino como una reacción frente a situaciones de peligro. Y diferencia la angustia en tanto señal y apronte angustiado, y la angustia Traumática o automática es decir, la angustia de castración. Donde lo que prevalece en el sujeto es el factor sorpresa la dimensión muda del terror. Una cosa es pensar y conceptualizar la Angustia como afecto que coincide con el Principio de placer y otra es pensarla como primordial, que és la que desestructura al Yo y abole al sujeto y hace que fracase el principio de placer, por tanto coincide con el Mas allá.
El aparato recuerda su imperfección siempre fallidamente (repite) no recuerda, cabe mencionar que para Freud en sus primeros escritos como dijimos el recuerdo era en sí y por si inconsciente.
Compulsión de repetición como fenómeno clínico pero en el Más allá del principio de placer le atribuye características  pulsionales, núcleo primario, es la naturaleza mas intima de las pulsiones, pulsión de muerte que hace caso omiso al principio de placer, este cae destronado, de ahí en más el imperio y el gobierno de la vida anímica va a ser el Mas allá.
Freud afirma:
Es innegable que la mayoría de las personas no pueden evitar el displacer, si esto ocurriría el Psicoanálisis no existiría y a Freud se le hubiesen caído, valga la expresión, veinticinco años de trabajo. (Ver primeros renglones del capito tres del mas allá)
Ya los sueños no son cumplimiento o realización del Deseo en tanto la función de estos en la primera época eran ser el guardián del dormir, lo protegía al sujeto para que siga durmiendo, los sueños de angustia contradicen esta tesis, dado que despiertan al sujeto con renovado terror, el soñante no puede seguir durmiendo y “despierta” con sobresalto, concluye Freud con la tesis de que los sueños son un “intento” del cumplimiento de deseo. Cualquier sueño o pesadilla da cuenta de esto. (Ver sueño: Padre no ves que estoy ardiendo), ese despertar habla y nos muestra una nueva realidad, que no es ni la realidad psíquica, ni la realidad material sino un nuevo despertar a una realidad traumática, el crudo espectro de ese núcleo infranqueable que es el Ello. Lo real en Lacan.


El mundo interno y lo externo se alteran y tienen estructura topológica, como una Banda de moebius. Hay un interior excluido (lo ex timo en Lacan), hay un afuera que no está discernido dentro… para entender esto hay que remitirse al Historial del pequeño Hans, en el afuera, el temor (fobia) de ser mordido por el caballo “Síntoma observable verificable en la realidad” lo no discernido que Freud construye és que el síntoma remitía al temor de ser castrado por el padre.
Recordemos que la neurosis es una respuesta a la operación, en tanto función, del significante del nombre del padre. Al igual que la psicosis y las perversiones.
Son estructuras clínicas modos de responder a la falta. Las neurosis comienzan con una pregunta por el saber de la falta, la presencia de la ausencia de la cual paradójicamente el neurótico nada quiere saber.
A partir de Inhibición, síntoma y angustia el que estructura el aparto es el complejo de castración, la angustia por tanto tiene una función ontológica donde resplandece el ser. En la angustia desaparecen los argumentos, experiencia analítica, en tanto, des argumentación del sujeto.
La castración aparece como un punto de exterioridad, el trauma se hace interno a la estructura. En el punto del despertar irrumpe lo no ligado, lo único que “anuda” al sujeto es la angustia, no está representado encuentro con un punto de falta, hay síntomas historizables y determinados Psíquicamente, las fobias lo que hacen es abrir un punto de exterioridad al aparato. Los caballos, los ascensores, Etc.
En cambio en las neurosis obsesivas, no hay tal punto de exterioridad, se desplaza hacia el Súper yo. (Goce del pensamiento). Cuyo antecedente está en la época de la histeria cuando Freud plantea la “histeria de defensa” o de conversión,  a Charcot, Breuer y Janet la comunidad médica Psiquiátrica de la época y menciona los tres destinos del afecto:
Al cuerpo en la histeria de conversión, a la representación del objeto en la fobia, y en la neurosis obsesiva ese afecto queda en el ámbito de la vida anímica que por enlace falso se asocia a una representación menos intensa y mas conciliable al yo, por ejemplo el ritual obsesivo.

Las escenas primarias:
De seducción: ¿Qué fui para el otro?
De castración: ¿Cómo deje de serlo?
Y por ultimo: ¿De qué pacto amoroso vengo?
Configuran el espectro fantasmatico para el sujeto, podríamos agregar la siguiente pregunta
¿De qué Real vengo? se podría afirmar que esta ultima incluye a las tres anteriores. Interrogantes que deberían ocupar el centro pivote de la transferencia en la situación analítica.
El síntoma esta para evitar el desarrollo de angustia, evitar la situación de peligro, es la manera que tiene de responder el aparato, ante la angustia de castración.
                       
 Aquí distinguimos de nuevo con buen fundamento entre dos casos: que en el Ello suceda algo que active una de las situaciones de peligro para el Yo y lo mueva a dar la señal de angustia a fin de inhibirlo o que en el Ello se produzca la situación análoga al trauma de nacimiento, en la que la reacción de angustia sobreviene de manera automática. Ambos casos pueden aproximarse si se pone de relieve que el segundo corresponde a la situación de peligro primera y originario, en tanto que el primero obedece a una de las condiciones de angustia que derivan después de aquella. O, para atenernos a las afecciones que se presentan en la realidad: el segundo caso se realiza en la etiología de las neurosis actuales, en tanto que el primero sigue siendo característico de las Psiconeurosis.
Freud, S  I.S.A Pág. 133 Amorrortu Editores


Este párrafo sintetiza de manera esclarecedora la clínica actual, (ver pág. 114 T. III “Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en calidad de Neurosis de angustia”)  y su vez (ver Capítulo VII pág. 118/124 de Inhibición, Síntoma y Angustia cuando compara los mecanismos psíquicos en la Fobia “Hans” y en la Neurosis Obsesiva “El ruso”)
Los bordes que se suscitan entre las dos estructuras dan cuenta de cómo responde el aparto ante la situación de peligro en ambos casos.
Dijimos que hay un punto de exterioridad en las fobias que asume el carácter de una proyección,  que en las Neurosis obsesivas se hace evidente en: la angustia del Yo frente al Súper yo, esté ultimo es para las Psiconeurosis la situación de peligro en sí misma.
La angustia siempre es ante algo, no es sin objeto, un peligro realista notorio que se anuda a un peligro pulsional no discernido, una respuesta en términos de expectativa del trauma y una repetición amenguada de él. La angustia es pérdida y separación, y se podría afirmar que el camino de la vida es eso en sí mismo.
Pérdida y separación:
Primero del vientre materno, luego del pecho materno, luego de la heces, y el falo que, en tanto, Ser y Tener asume una función permutativa y de intercambio, a la manera de una ecuación simbólica, con esos objetos que: por excelencia marcan el destino del sujeto, hace que cada quien asuma su sexualidad que siempre es traumática de manera singular. Las cinco formas del objeto a minúscula en Lacan, Seminario 10.
Cabe aclarar a la manera de conclusión que el Síntoma está al servicio de evitar el desarrollo de angustia, evitar la situación de peligro que siempre es del orden de lo que no retorna de lo reprimido, irrumpe sin el decurso de las representaciones, por tanto (si se me permite la expresión) es más tolerable para el yo, por ejemplo en el caso de Hans el temor a ser mordido por el caballo, que soportar el peligro de castración angustia sin señal y apronte.
  



Bibliografía:
S. Freud: Sobre la justificación de separar de la neurastenia un determinado síndrome en calidad de Neurosis de Angustia. Amorrortu 1894
S. Freud: “Tres ensayos de una teoría sexual” Amorrortu 1905
S. Freud: “Pulsiones y destinos de pulsión” Amorrortu
S. Freud: “Introducción al narcisismo” Amorrortu 1914
S. Freud: “Inhibición síntoma y angustia” Amorrortu 1926
S. Freud: “El yo y el ello” Amorrortu 1923
S. Freud: “Conferencias de introducción al Psicoanálisis” Amorrortu Parte I,II,III 1915/1917
J. Lacan: Seminario III Paidos 1955/1956
J. Lacan: Seminario X Paidos 1962/1963